168. Siente cuánto te amo...
PUNTO DE VISTA DE LILA**
Los días siguientes se desdibujaron en una bruma de caricias robadas y silencios cargados de tensión.
Jax era más tierno ahora, pero el deseo seguía presente en sus ojos. Me miraba como si yo fuera lo único que le importara en el mundo, pero se contuvo de tener encuentros apasionados en el club. En cambio, me llevaba a casa cada noche y me abrazaba fuerte, como si temiera que desapareciera.
Esta noche, sin embargo, algo se sentía diferente.
Acabábamos de terminar una ce