Mundo de ficçãoIniciar sessãoGRIS
Observo el menú y lo cierto es que no se me antoja nada, a más de que todos los platillos que aparecen en la carta son demasiado costosos, con uno de estos sobrevivía una semana, Nathaniel le pide lo suyo a la mesera, la cual no deja de mirarlo como si fuera un panquecito a punto de devorar. El que me invitara se debe a lo mal que se siente por haberme dicho esas palabras.No lo culpo, es normal, una chica como yo no es para tipos como Dylan y é






