Jasper Toro.
El alcohol siempre consigue volver a esa mujer en una gata salvaje y peligrosa. Que acabásemos teniendo sexo esa noche no nubló mis pensamientos, que se dejase tocar aquella mañana en la mesa mientras desayunábamos lo fue. La aupé a ella y terminé metido entre sus piernas, besándola con desesperación, queriendo estar dentro de ella una vez más.
- Jasper – gemía en bucle – te necesito – suplicó bajándome los pantalones con impaciencia. La agarré de la cintura y la atraje hasta mí, p