Capítulo3496
—¡Que te den!

Benedicto estaba tan enfadado que casi quería saltar:

—Maldito, ¿qué demonios estás diciendo? ¡Los que deberían arrodillarse son ustedes!

Benedicto sentía que iba a enloquecer de rabia. Miró a Fane con una expresión de súplica, esperando que interviniera a tiempo. Pero Fane permanecía impasible, sin mover un músculo.

Benedicto frunció los labios, preocupado de que si Celestino no recibía ayuda pronto, perdería y la situación se volvería aún más embarazosa. Celestino ya estaba heri
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