"Jefe, Jefe Harvey, mire cuidadosamente. ¿Quién? ¿Quién es ella?".
Un anciano reconoció por fin a Lana. Estaba tan sorprendido al darse cuenta quien era ella, que incluso su voz sonaba temblorosa.
Lo más sorprendente de todo era que Lana no era más que una mensajera. ¿Quién podría hacer que una Diosa de la Guerra llevará un mensaje en su nombre?
"¡Diosa de la Guerra, Lana!".
Después de que el jefe Harvey mirara detenidamente a la dama, comenzó a respirar con dificultad.
Cuando esta majestuo