Cada vez que subía un nivel, le otorgaban una ficha de pase, y Sigifredo, con la ficha en la mano, no podía contener su sonrisa.
Aunque era solo una simple batalla, en esta no solo obtuvo la victoria, sino que también ganó honor para la Secta Sin Espacio. Al regresar a la secta, los decanos seguramente lo elogiarían.
Con alegría en el corazón, Sigifredo bajó lentamente del escenario de combate, mientras Fane exhalaba suavemente y miraba de reojo la grada, que se enfriaba gradualmente.
Los esp