—Para nosotros, la Secta Pico Celestial, esto no significa absolutamente nada. Aceptar estas píldoras de tu parte solo nos haría el hazmerreír ante los demás.
Dijo el maestro Duque con una actitud muy firme, y estas palabras casi parecían salirle entre dientes.
La mirada que dirigió hacia Fane parecía la de alguien que estaba viendo a su enemigo jurado. Fane se sintió un poco perplejo y se frotó la comisura de los labios. Parecía que el maestro Duque se había convertido en una persona irracional