A medida que hablaban, sus expresiones se volvían más serias, especialmente las del decano Domínguez, cuya frente se arrugaba cada vez más, llegando al punto de parecer que quería aplastar a dos moscas.
Aunque no se sabía exactamente qué estaban discutiendo, se podía deducir mucho por las expresiones del decano Domínguez. Si Jubal realmente tenía ese nivel de talento, entonces el resultado de la competencia de ese día estaba en juego.
Originalmente, el decano Domínguez tenía plena confianza en s