Aprovechando este personaje ficticio que inventaron, blanquearon sus nombres, intentando convencer a todos de que también eran víctimas y que todo lo que habían hecho fue por desesperación. Fane no pudo evitar girar la cabeza para mirar a Zoriel.
En este momento, la expresión de Zoriel era mucho más tranquila, miraba a Fane con indiferencia, como si estuviera diciendo que incluso si Fane daba un argumento ingenioso, hoy no serían castigados.
Esto se debía a que tenían al decano Zurbano respaldá