El decano Fernández pintó un panorama muy positivo, pero Fane no era un niño de tres años que creía ciegamente en todo lo que le decían.
Aunque el decano Fernández mencionó que había ocurrido un evento inesperado en la liga, lo cual hizo que fuera diferente a años anteriores, Fane aún tenía interrogantes sobre cómo este evento inesperado podría afectarlo.
El mayordomo segundo, emocionado, se acercó a Fane con una sonrisa indomable en su rostro y no pudo contenerse al decir en voz alta:
—¡Lo hic