El ganador de la batalla era obvio, pero este resultado era inaceptable para todos los presentes. Nadie pensó que Oliver sería derrotado por Fane. Desde el principio, todos pensaron que Oliver podría derrotar a Fane en un movimiento o tres como máximo.
Sin embargo, resultó ser una batalla larga y prolongada. Oliver no era rival para Fane ni siquiera después de lanzar su ataque más fuerte. Había perdido por completo y estaba gravemente herido.
Seguía gritando y llorando en el suelo. No hacía f