La gente es egoísta por naturaleza. Ni hablar de una fórmula para píldoras de tercer grado, él ni siquiera dejaría que el Segundo Joven Amo Hunt viera una fórmula para píldoras de segundo grado.
El Primer Anciano Cabello siempre mantenía el libro de forma vigilante. Incluso el Amo Cabello no podía acceder a él con facilidad. Lo máximo que podía hacer era ver unas cuantas páginas antes de tener que devolver el libro.
Por eso, el Primer Anciano Cabello no había dudado ni una fracción de segundo