Rebeka despertó en una habitación desconocida, atendida por una enfermera que de inmediato fue a tomar sus valores apenas la vio despertar.
—¿En dónde estoy?
—Ya vendrá el médico, dormiste un buen rato.
La enfermera salió y regresó con un médico con sienes plateadas, que la saludó, todos hablaban italiano, así que aún estaba en Italia, ya Rebeka no tenía idea de que había pasado con ella en esta noche de locura.
—¿En dónde estoy? ¿Dónde está Victoria? —repitió Rebeka la pregunta a