Al día siguiente, los rayos del sol comenzaron a filtrarse por la mañana. Tras una mágica noche de pasión y entrega, Agustín fue el primero en despertar, admirando el hermoso rostro de Nicky a su lado.
De repente, los recuerdos de la noche anterior invadieron su mente, trayendo consigo imágenes que nunca olvidará. Todo fue perfecto; el sentimiento de amor que experimentaba por ella se intensificó aún más, como si fuera posible amar más profundamente.
Se levantó y preparó