85. CONTINUACIÓN…
Mientras escuchaba atentamente el relato, Serafín permanecía impasible, aunque su poderosa presencia llenaba la cueva.
—Muy bien Ailit, sigue. Está claro que te atraparon porque sabían que Anuxis te había embarazado y así su sirviente Honoré tendría de quien extraer poder y para poner de su parte al bruto de tu esposo que no se dio cuenta de que su hijo era Jan y que tú estabas dentro de él.
—Perdón por eso, estaba muy molesto y no me puse a analizar nada. Tiene razón maestro, todos estos años