61. TRAMPA
Todos presentes rodeaban expectantes al Arconte Mayor, Aren, quien yacía inmóvil con los ojos cerrados. El miedo y el desconocimiento sobre lo que estaba sucediendo les llenaba de temor, y sus corazones latían aceleradamente. Serafín, colocó una mano temblorosa en la frente de Aren, y en un instante, algo extraño comenzó a ocurrir. Aren se transformó en su lobo, Oto, pero algo no estaba bien. Una brillante luz roja lo envolvió, y sus ojos ahora también eran de ese tono carmesí. Los miró fijame