46. CONFIANZA
—¡Claro que confío en ti! No entiendo qué pasó, ¿cómo vinimos a estar aquí arriba? ¿Por qué no puedo recordar nada?
—Pon tu mente en blanco mi Luna, yo haré todo.
—¡No, no, no confíes en él!
Grita en la cabeza de Gil la hija de la Luna, que logró salir de donde la habían ubicado y comunicarse de nuevo con la débil humana, que al no saber absolutamente nada, no sabe controlarla.
—¿Qué fue eso? —pregunta girando la cabeza, tratando de ver si hay alguien más y no ha aparecido alguien en su cabez