Pasamos tiempo hablando tonterías en la habitación, vi cosas de Gerald que nunca había visto en mi vida.
Y la verdad, me encantaba verlo tan entretenido hablando de otras cosas que no fueran sexo, mujeres o alcohol, aunque esta última era la menos popular.
Lo vi bajar la cabeza y rascarse la nuca como si tuviera algo que preguntar, una curiosidad que no quería saber, pero necesitaba.
—Mili, ¿puedo preguntarte algo? Si no quieres responder, no lo hagas, solo necesito preguntar o la curiosidad me