Capítulo 17. Somos una familia.
La noche llegó a su fin, Madison iba un poco achispada después de las tres copas de champán que se tomó. No estaba acostumbrada al alcohol por lo que se sujetó del brazo de Simón para salir del local donde se había celebrado la gala.
Al pasar por la puerta iban rodeados por sus guardaespaldas, sin embargo, fueron cegados por los flases de las cámaras de los paparazis.
―Madison, ¿se sintió bien devolverle la bofetada a la amante de Simón? ―preguntó uno de los paparazis.
―Esa lagarta no es la ama