CAPITULO 16. SEMPER FIDELIS
Tumbados en el campus en medio del receso de clases y bajo un árbol poco frondoso, los amigos intentaban tomar un poco de aire fresco para huirle al calor que ese día azotaba inclemente.
—En serio, me estoy derritiendo de calor —se quejó Samantha.
El cabello de su coleta se pegaba a la nuca por el sudor.
—No eres hielo para derretirte —le dijo Ythan.
—Cállate, eres insoportable. ¿Cómo puedes estar con esa sudadera en este calor y aún así verte fresco como lechuga? —refutó Samantha.
—Porque soy