Mundo ficciónIniciar sesiónLeone Bellini arrojó violentamente el teléfono móvil, este chocó contra la gruesa pared y se hizo añicos. Pedazos quedaron desperdigados aquí y allá.
Sentía una furia desbordante gestándose en su interior, le temblaban y le sudaban las manos a tal grado que parecían las manos de un anciano aquejado de Parkinson. Finalmente, y tras decidir que aquella rabia no le ayudaba en nada, uso una vieja técnica de relaja







