Mundo ficciónIniciar sesiónLos esperó hasta que llegó a su lado. Luego, caminaron juntos, hombro con hombro. Subieron las gradas y cruzaron el pasillo hasta el taller oscuro. Caeli, abrió con su llave. Aseguraron la puerta antes de partir hacia al pueblo. Caminaron por la calle concurrida; pero no se detuvieron en ningún puesto. En cambio, Adair sólo preguntó de paso - ¿quieres que te compre algo? - Caeli negó con la cabeza - Bien, entonces, sigamos.







