18 - Cumple del Abuelo.
Los días fueron pasando, y Jazmín no dejaba de pensar en aquel beso, como tampoco en sus ojos. Esa noche, Leandro volvió a su ciudad, porque debía atender algunos asuntos importantes.
Los días fueron pasando, y tanto como el cumpleaños del tío de Jazmín y del abuelo, llegaron. Al primero decidió no ir, porque en verdad, no lo creía necesario. Esa gente ni siquiera sentía alguna estima hacia ella, como para ir a sentarse en su mesa; sin embargo, el abuelo la adoraba, y, por ende, él merecía un