Capítulo 43: El padre del diablo
Liliana despertó con la extraña sensación de que algo era diferente. Se quedó inmóvil unos instantes, mirando al techo mientras la luz del amanecer se filtraba lentamente por las cortinas. La habitación estaba silenciosa, incluso tranquila, pero el ambiente se sentía más denso de lo habitual.
Giró la cabeza hacia el espacio vacío a su lado. Dante no estaba, lo cual era inusual, no porque siempre estuviera en la habitación, sino porque últimamente, después de tod