—¿Quieres intentarlo? —ofrece Hannah mostrándole el volante.
—Tengo miedo de activar mis poderes y dañar todo —se sincera con tristeza.
—Confío en ti, si no lo intentas, nunca sabrás si sabes controlarte o no, todo estará bien, tu nunca arruinas nada. —Le soba el brazo consolándola y logra animarla.
—Está bien. —Sonríe y se cambian de asientos, ahora Hazel estaba al volante.
—En los coches de verdad hay más cosas, pero en este solo tienes que acelerar y mover el volante, el objetivo será chocar