Melanina
Me desperté de madrugada.
Quizás me desperté de buen humor porque no paraba de tararear, pues había tenido un sueño bonito que ya no recordaba.
Me aseguré de bañarme temprano, con una sonrisa en el rostro, como siempre, cuando recordé lo que el padre Kentucky me hizo ayer y no pude evitar suspirar.
Pensé en todas las cosas indecentes que podría haberle hecho a la hermana Rosa, y eso también me hizo estremecer.
Soy mucho mejor que Rosa en todos los sentidos.
Y yo que pensaba que lo tení