Mundo ficciónIniciar sesiónAna se colocó la falda y abrochó con cuidado los delicados botones de perlas; Nathan salió de la ducha, paseando su cuerpo torneado por todo el cuarto rumbo al otro extremo donde se encontraba su ropa. Ese era su tercer encuentro desde aquella primera vez, jamás pensó que iba a convertirse en una asidua clienta de un servicio como aquél, pero por más enfermo que pudiese sonar, de algún modo hacerlo compensaba el desagrado que sentí







