Mundo ficciónIniciar sesiónLuciana
Recojo mis piernas en cruz contra mi cuerpo y los abrazo, sentándome. Soy un ovillo cansado y satisfecho sobre la pequeña mesa de la cocina, y siento la frente de Grillo sobre la mía. Me da un beso suave en una mejilla y luego en la otra mientras yo trato de recuperarme de esa avalancha que acaba de arrastrarme.







