— Jake, dile algo a tu hija — Sebastián lo miró enfadado — ya estoy acostumbrado a que hablé como si fuera mi madre pero hoy se brincó todas las bardas.
— Te pones a molestar al toro y no aguantas una medio corneada — él se rió — además de eso, solo a ti se te ocurre atravesarte en el camino de Andy y un chocolate, eso ni yo lo hago.
Sebastián al final no pudo defenderse de ninguna manera y se dijo que mejor dejaba pasar las cosas, él se despidió de Andy y la pequeña lo hizo con Lauren.
— ¿A