Jeremith salió de la mansión y se estuvo un rato encerrado en su oficina, allí decidió llamar a Reymond a su celular, cuando él le contestó Jeremith le dijo:
—¿Dónde estás? Necesito que hablemos.
—Estoy en un restaurant, acabo de terminar la cena que tenía con un inversionista. ¿Qué sucede?
—¿Podríamos reunirnos en el bar de siempre?
—Sí claro, iré para allá.
***
Cuando Reymond llegó al bar, Jeremith ya se encontraba en una mesa, tenía consigo una botella de whisky y había bebido varios tragos,