37 La junta.
El domingo regresaron a la casa al atardecer, Jeremith alzó a Perla en la entrada, estaban felices, como los recién casados.
La mucama salió a atenderlos y dijo:
—Esta mañana llegó una encomienda de la joyería P&O lo dejé en la caja fuerte del pasillo.
—Gracias Rosa, por favor entregaselo a mi esposa.
Perla subió a la habitación, se cambió de ropa y se puso una bata cómoda, después comenzó a empacar la ropa porque iban a regresar a Chicago en la madrugada, entonces quería tener todo listo para d