Nos marchamos los dos poco después del dormitorio de mi hija hacia el salón, sentandonos los dos en el sofá, fijándome en lo confundido que se había quedado David.
—- Keira, ¿cómo se llama mi hija? —- me pregunto
—- Cintia, como se llamaba mi madre — conteste
— ¿Quien la cuidaba cuando estabas trabajando?¿Una niñera? — volvió a preguntar
— No, la cuidaba mi amiga Aroa que vive con nosotras, pero mi pequeña ya va a la guardería, seguramente a la misma donde va tu sobrino — respondí
—- Keira ¿por