Aunque tengo tembloroso mi cuerpo, voy dejando que mi esposo introduzca sus manos por debajo de mi camiseta para quitarmela, siguiendo después por mis pantalones, dándome cuenta de que la impaciencia lo está dominando
—- Quiero follarte tan duro que no te puedas levantar de la cama — me va diciendo mientras me va desnudando
Veo como su mirada se va nublando, viendo oscuridad en sus ojos, se que está nervioso y noto su tensión pero tengo que dejar por mi bien ser la mujer que busca. Le doy suave