Capítulo 187.
El curandero se detiene, indignado, y se gira.
Enfrentándola.
— No porque estas embarazada me detendré de ponerte en tu lugar, ¡¿entendiste?!— Grita, frustrado apretando sus manos.
— Escúchame bien— dice Malía, de forma implacable, con una mirada que no había tenido jamás, contra nadie.— No solo soy la hija del rey, no solo ya soy reconocida por él ante el reino, sino que también soy hermana del próximo rey, al mismo que le vas a deber lealtad por el resto de tus malditos días.
— Eso no import