Kristen observaba la tumba de su hija, no podía créelo, simplemente no podía, sus ojos estaban tan rojos que incluso podría jurar que no había tenido un solo momento de tranquilidad
Ella no había llegado a dormir en todo ese tiempo, ella solo estaba allí completamente destrozada, negaba una y otra vez y se sentía cada vez más molesta consigo misma
¿Por qué la dejo sola? ¿Por qué las cosas solo pasaron de aquella manera? Kristen apretó sus manos en puño, la frustración, el dolor
Todo la abarcaba