—Vaya, pareces a punto de arrancarle la cabeza —comentó Olivia, cambiando su tono a uno de leve preocupación—.
—No tienes ni idea.
—¿Todo bien, Izzy?
—Debería estarlo cuando hable con él sobre asuntos muy importantes.
—Claro. Asuntos —repitió Olivia—. Bueno, en ese caso, te dejo con tu carnicería. Saluda a Tess de mi parte.
—Claro que sí, Liv. Me alegro de que te lo estés pasando bien y que estés disfrutando de la luna de miel.
Se oyó un intercambio de palabras amortiguado al otro lado de la lí