Mar levantó la vista lentamente y esbozó una sonrisa.
—Director Wayland, buenos días —saludó como si nada—. Necesito imprimirle su agenda del día y no sé qué le pasa a mi computadora que no anda de buenas hoy. Ya llamé al técnico, pero mientras estoy enviándolo a su impresora.
Wayland miró al apar