Sirvió dos vasos de coñac y le pasó uno al hombre.
—Con poco trabajo últimamente. Me sorprendió que me necesitaras con tanta urgencia...
—Eso es porque necesito que hagas un sello del Clan Drakon. Lo de rutina —respondió Sandor y el hombre señaló a una pequeña maleta sobre un sofá.
—Me lo imaginé