MUÑEQUITA. CAPÍTULO 22. No vuelvas más
Mitch se despertó sobresaltado con el estruendo de aquel cubo de agua fría cayéndole encima, mientras su tío Kainn gritaba.
—¿¡TÚ QUÉ CARAJOS HACES DESNUDO EN LA CAMA DE MI HIJA!?
—¿¡Eh!? ¿Yo...?
—¿¡No es suficiente con que el gallino de tu primo se haya salido del tiesto con Faith!? —rugió Kainn—. ¡Tienes diez segundos para contestarme qué diablos haces aquí!
—¡Espera tío...!
—¡Nueve...!
Kainn estaba enfurecido, sus ojos llenos de ira como si estuviera dispuesto a echarle a Mitch encima toda s