CAPÍTULO 28. ¿¡Qué hiciste!?
Mar sentía su corazón latiendo en sus oídos mientras corría hacia el ascensor y bajaba al Archivo. Ni siquiera tenía que preguntar ya dónde era. Aquellos documentos eran la prueba irrefutable para sostener el video que habían grabado el día anterior. Pero Alan tenía razón, necesitaban respaldarlo porque de lo contrario solo sería la palabra de un extraño contra la del distinguido director del hospital.
El aire frío la envolvió al entrar en el Archivo y corrió hacia aquel cuartito donde había es