POV Lanya
Había intentado irme. Lo intenté de verdad.
Mis manos aún estaban sobre el volante, mis dedos tensos, listos para acelerar y salir de ahí… cuando el sonido lo rompió todo.
Un disparo. Seco. Brutal. Demasiado cerca.
El eco me atravesó el pecho y, por un segundo, sentí que el mundo se detenía. Mi respiración se cortó, mi cuerpo reaccionó antes que mi mente… pero ya era tarde.
El miedo me paralizó. No pude moverme. No pude huir.7
La puerta de mi auto se abrió de golpe, con violencia, como