POV Augusto
El alcohol quemaba mi garganta.
Pero no era suficiente.
Nada era suficiente para apagar la rabia que tenía dentro.
Estaba solo en mi casa, sentado frente a una botella casi vacía mientras observaba la ciudad a través de las enormes ventanas. La oscuridad de la madrugada envolvía todo, y aun así mi mente seguía llena de una sola imagen.
Lanya. Lanya en aquella cabaña con Damiano.
Lanya mirándolo como nunca me miró a mí.
Apreté el vaso con fuerza.
El cristal crujió entre mis dedos.
Mal