Capítulo 8: Aitor Roig ya no eres nadie en mi vida.
Aitor no podía creer que Abigaíl, la misma chiquilla que lo veneraba, y adoraba, le hablara de esa forma, después de que ella fue la culpable de su separación, de que con trampas lo obligó a casarse con ella estuviera ahí decidida a organizar su nueva boda. Resopló y apretó los puños con fuerza que sus nudillos se volvieron blancos.
«No puedo creer que siga siendo una cínica. No vas a arruinar esta boda Abigaíl Hamilton»
—No vamos a contratar tus servicios, buscaremos otra agencia —indicó él.