Pronto llegaron al hospital, Kevin fue a atender a Frank, mientras en la sala de espera todos eran impacientes.
Cuando la mirada de Meredith se clavó en Esteban, él la miró con dolor
—¿Ya estás feliz? ¿Estás satisfecho o buscabas algo más?
Él bajó la mirada con tristeza
—No quería…
—¿No querías que mi padre se enfermara? ¿Querías matarme a mí? Lo lograste —dijo ella acercándose a él, con rabia—; Mataste mi amor por ti.
Esteban sintió que sus palabras eran dagas en su pecho
—Meredith… —dij