Scott y Valentina estaban abrazados, incluso estaban tan a gusto en aquella alfombra acolchada, cubiertos por una manta que Scott trajo, él besó su frente era imposible poder describir la paz, la felicidad o el amor que sentía, todo era tan grande, pleno y perfecto dentro de su alma, Scott supo que esa felicidad nunca la sintió antes, y se sintió como un tonto si recordaba cuando dejó escapar a su esposa de su lado, ella estaba adormilada descansando en su pecho, sintiendo sus besos suaves tier