Cap. 17 Cuestiones del destino
Eva modelaba su tentadora ante él.
—¿Y bien?
—Te ves…
Era una bella diosa encarnada en el cuerpo de una mujer. Ella se le acercó sensual.
—¿Me veo?
—Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
Y era cierto, la belleza de Eva era hechizante. Ella lo tomó por la corbata y lo llevó cerca de la cama.
—Eva, pasó algo y…
—Quiero que te olvides de todo.
—¿De todo?
—De todo menos de mí.
—Estás loca —dijo con una sonrisa.
—Tal vez, esta camita y estos chocolates son para engreír a mi precioso, Apo