Como era de esperarse, Anne Fave regresó a su oficina para despedirse y se hizo la ciega ante tanta flor colorida que embellecía el blanquecino despacho; le pidió a Lexy que les escribiera a algunos proveedores y editoriales y que se encargara de ingresar toda la documentación pendiente en el sistema, pues las puertas de Open Global estarían cerradas hasta el miércoles.
La jovencita se olvidó de las emociones que la embargaban en ese momento, dejó de lado el romanticismo que Joseph encendía en