Lexy bajó primero y tuvo que apretar las piernas cuando se descubrió tan húmeda que se avergonzó de las sensaciones que su cuerpo sentía cuando Storni estaba cerca. Una mirada bastaba para encenderla y un beso detonaba toda pasión en ella, ese ardor que había estado esperando por años para manifestarse de ese modo tan descontrolado.
Joseph caminó a su lado en silencio, observándola con ojos curioso, mientras la chiquilla miró a todos lados antes de llamar a la puerta; de seguro estaba asustada