Mundo ficciónIniciar sesiónMientras esperaba a Adelaida, Roberto comenzó a interactuar con el bebé. Al principio solo atendía que estuviese bien pero, en un momento, el niño se aferró a su dedo índice y le sonrió. Y solo con eso su piel se erizó.
Ese niño le hizo tener diferentes sentimientos que nunca antes creyó que tendría. Por un instante recordó a su hijo y lamentó haber sido lo suficientemente basura como para fingir







