Mundo ficciónIniciar sesión— ¡No pude alcanzarla por tu maldita culpa!— reclamó Milo segundos antes de empujar a su hermano menor.
—Hey tranquilo.
—Mierda Joe, no sabes lo que acabas de hacer.
— ¿Por qué no simplemente vas a su casa o le llamas?— preguntó Joe. — ¡No es como si no pudieras verla nunca más en la vida! Natasha no es una cenicienta.
—No ten







